Adolescentes «llenos de emociones» ante el futuro

Un recorrido por las últimas JMJ sirvió a jóvenes y adolescentes para llenar sus mochilas de los sentimientos que suscita seguir a Cristo y pertenecer a la Iglesia. Así fue la «noche alternativa».
Cerca de 140 adolescentes de una decena de parroquias participaron ayer en la «noche alternativa», una iniciativa de ocio, convivencia y oración que promueve cada año la delegación diocesana de Infancia y Juventud, esta vez en sintonía con la Jornada Mundial de la Juventud que se desarrolla durante esta semana en Panamá. La parroquia de San Gil de Burgos fue la anfitriona del evento, que tuvo su eco, además, en la parroquia del Buen Pastor de Miranda de Ebro y en la de Santo Domingo de Aranda de Duero, donde también se dieron cita 60 y 30 jóvenes y adolescentes –respectivamente– para participar de este peculiar encuentro. Bajo el lema «Lleno de emociones», la noche contó con varias actividades que proponían a los participantes descubrir los sentimientos y emociones que albergan en sus corazones. Entre los actos destacó la puesta en marcha de un escape room, «un juego para intentar sacar de una historia las emociones, los sentimientos, hasta conseguir abrir la habitación de nuestro interior, que a veces está cerrada con tantas llaves que nos bloquean las emociones», tal como detalla el delegado de Juventud, Óscar Moriana. Junto a la dinámica, sobresalió también un momento de oración en la capilla del Santo Cristo de la Catedral, a la que se sumaron varios jóvenes, así como el arzobispo, don Fidel Herráez, quien animó a los presentes a buscar ser felices pues, les dijo, «si no queréis ser felices tenéis un grave problema». Un recorrido por las últimas Jornadas Mundiales de la Juventud sirvió a los adolescentes para llenar su mochila de las emociones que suscita en ellos ser seguidores de Cristo y miembros de la Iglesia. La jornada concluyó con una cena y posterior velada con bailes.