El Camino de Santiago engancha a medio centenar de adolescentes

Han bastado tres etapas para que un buen número de adolescentes, concretamente 53, hayan descubierto en los últimos días la dureza del Camino de Santiago, pero también su magia. Se trata de una actividad que la Delegación de Infancia y Juventud organizaba por tercer año consecutivo y que en esta ocasión les ha llevado desde la localidad palentina de Frómista hasta El Burgo Ranero, en León, prosiguiendo así el itinerario donde se dejó el pasado verano. Han participado en esta actividad chavales de cinco parroquias de la ciudad (San Lesmes, San Pedro y San Felices, San Juan Bautista, Hermano San Rafael y San Cosme y San Damián) y de Arcos de la Llana. La primera etapa les llevó el martes desde Frómista hasta Carrión de los Condes, donde les dieron alojamiento las Hijas de la Caridad. La segunda caminaron hasta Sahagún, y esa noche les tocó pernoctar en un polideportivo. Y ayer concluía su andadura en El Burgo Ranero, que será el punto de partida para el año próximo. Mencía, que comienza este año 1º de Bach en el Colegio Saldaña y pertenece a la parroquia de San Juan Bautista, está encantada con la experiencia. Decidió apuntarse porque también lo hicieron sus amigas, “para conectar de otra manera, y también para conocer a más personas”. Lo que más le ha gustado, asegura, es lo que han intentado apoyarse unos en otros, “aunque nos cueste físicamente”. Contar chistes, gastar bromas, “hace más llevadero el camino”. Tanto es así, que esta adolescente, apasionada por la Historia, cree que al año que viene repetirá “para seguir teniendo este buen rollete”. A otro de sus compañeros de viaje, Alejandro, de 13 años y de la parroquia Hermano San Rafael, le ha impresionado la dureza del Camino, a pesar de que le gusta mucho andar. No obstante, piensa repetir la experiencia y continuar hasta Santiago, una ciudad que le gusta especialmente.