Los adolescentes celebran el Jubileo entre actores, juegos y oración

La tarea no ha sido sencilla pero, por fin, Beatriz de Suabia ha sido capaz de convencer a su esposo, el rey Fernando III, de la necesidad de construir en Burgos un templo gótico siguiendo la estela de las grandes catedrales góticas europeas. Ha contado para ello con unos aliados especiales: más de 150 adolescentes venidos de varios rincones de la archidiócesis que, entre juegos, dinámicas y una visita por los principales rincones de la Seo, han celebrado esta tarde su propio Jubileo.   La crisis sanitaria ha obligado a la delegación de Infancia y Juventud a modificar su habitual «noche alternativa» por un formato vespertino que ha tenido su epicentro en la Catedral en el año de su octavo centenario. Procedentes de varias parroquias y grupos escultistas de la capital y de otras zonas rurales, como Salas de los Infantes, Huerta del Rey, Aranda de Duero y Miranda de Ebro, los adolescentes han atravesado la Puerta Santa del Perdón y celebrado el Jubileo con el rezo de una oración en la que ha participado el arzobispo, don Mario Iceta, sin olvidar un recorrido catequético por el templo y varias pruebas de una yincana. Todo, coordinado por grupos de voluntarios de la propia delegación de Juventud, del grupo «Piedras Vivas» y Bambalúa Teatro.   Para el delegado de Juventud, Óscar Moriana, la actividad pretendía ayudar a los jóvenes a «adentrarse en la Catedral a través del juego, el arte, su propia historia y la oración». Con el lema «piedras vivas», los adolescentes han podido descubrir algunas curiosidades del templo y «compartir y vivir la fe» junto a jóvenes de otras parroquias y grupos. Una experiencia que les ayudará a «volver a sus comunidades reforzados para seguir caminando y compartiendo la fe».  
«¿Qué haces tú?»
  El arzobispo, por su parte, ha recordado a los adolescentes que ellos también son «piedras vivas» y que «la Iglesia cuenta con ellos»: «Es importante estar juntos y ayudarnos los unos a los otros». «¿Qué puedes hacer tú por los demás, qué puedes ofrecer en el edificio vivo de la Iglesia y la sociedad?», les ha interrogado. «La vida es mucho más apasionante cuando la entregamos a los demás, cuando ayudamos a otros y generamos vida, alegría y esperanza», ha concluido.